Rusia 2018, el sueño del mundial

Tenía 08 años de edad cuando vi y sentí por última vez clasificar al Perú a un mundial de fútbol, vivíamos en Uliachín y el televisor que compro mi padre era como se dice a “ blanco y negro”, la vimos en familia porque eso es lo que hace el futbol juntar a la familia, hace que se superen resentimientos, forja reconciliaciones y une a los hijos alejados con los padres; tenía 08 años y después del mundial de España 82, lo demás fue fracasos, nuestro lenguaje especulativo era “casi”, el “casi” se volvió cuotidiano, o el famoso que “matemáticamente era posible” cuando la ciencia formal de Pitágoras y Euclides más bien al contrario nos condenaba a un fracaso más en el fútbol.

Por eso nos volvimos escépticos, nihilistas, y algunos racionales, mi generación dejo de creer en los milagros, ni en la buena suerte, a veces en mi esoterismo pienso que todo empezó mal desde que no clasificamos ese año al mundial porque allí no más se vino la etapa practica de los movimientos terroristas, se vino la famosa hiperinflación generada por García, después Fujimori, y Perú seguía sin ir a los mundiales, de retorno a la democracia, y aun sin clasificar, nuestra visión de país futbolero quiso encontrar otro nicho en el vóley, en la maratón, en el tenis o quizás en el ajedrez, pero vaya que somos futboleros, apasionados, impetuosos, hay más emoción en ganar una final de campeonato de barrio que ingresar a la universidad, hay más convicción ganar la copa fútbol de tu escuela o colegio que sacar 20 en matemática o historia, ni que decir de vivir y sentir una clasificatoría a un mundial de fútbol.

Estas casi 4 décadas de frustraciones futbolísticas nos hicieron una generación fría, apática, menos sensorial y más racional, tanto así que en algunas eliminatorias después de ver jugar al equipo de futbol peruano intuíamos racionalmente que una vez mas no íbamos a clasificar; eso ciñendo a esta clasificatoría porque después de ver perder consecutivamente al equipo la generalidad lo dio por tarambana esta evento.

Por eso mi generación es realista, razonada y eso la hace con visión limitada al empirismo, sentir para creer, de allí aún no creemos en lo que nos venden los medios, atreviéndose ya a mostrar Rusia, como se llega a Rusia, que se come en Rusia o en que cree Rusia o a decirnos que Putin es un buen presidente y que Rusia para aquí para allá, eso lo dejamos a los “pulpines” a esos chibolos que creen que todo cae del cielo y que es cuestión de ponerle actitud.

Pero puede ser que este martes a las 6 y 30pm. Después de décadas Perú vaya a un mundial de fútbol, y será histórico, si clasificamos las cosas irán bien, la gente pensara, olerá, comerá, beberá todo en razón a Rusia, nos olvidaremos de la crisis gubernamental de PPK, nos olvidaremos si a Pasco llega el agua o no, no nos interesara si Alberto será indultado o ya no nos atañera lo de Odebrecht, y si hacen obras los gobiernos municipales, quienes postularan a la región o municipios, todo será en razón a Rusia, quizás los más intelectuales vuelvan a leer La guerra y la paz de Tolstoi o el Instituto de Idiomas de la UNDAC ofrecerá cursos de cómo hablar Ruso, en fin todo puede pasar, este martes 10 de octubre 6 y 30 p.m. todo se sabrá.

Deja un comentario