El sueño del agua para Pasco

Después de que el indio Huaricapcha descubre los minerales y sus patrones hacen los denuncios y se dividen la tierra del Cerro de plata, cercan sus minas e inicia la explotación irresponsable de las vetas de la tierra de las nieves, se asientan las primeras comunidades humanas, y adaptan su naturaleza corporal al frio, la presión atmosférica, y otros impactos que genera una actividad laboral a 4332 m.s.n.m.

Llegan los comerciantes expendiendo productos de primera y segunda necesidad, al final había dinero y ventas en este nuevo asentamiento minero, pero se nota también la necesidad de contar con el líquido elemento tan vital en las labores de mina y de vivir doméstico, es así que nuestras “cochas” se convierten en los primeros proveedores del agua para vivir en estas tierras, al agotarse estas “cochas” se hace uso de las lagunas y emergen las famosas “huanquitas” emprendedoras del agua que vendían a la clase media y alta de la tierra minera el líquido elemento, pero la clase pobre y extrema pobre tiene que proveerse de las lagunas y otros huecos húmedos de donde beber, la ciudad crecía y la población aumentaba, no bastaba los servicios de agua emergentes, se inicia los primeros intentos municipales para dotar de este servicio mediante carretas y acémilas que traían agua de lagunas distantes.

La masa humana crecía y hasta el servicio municipal no abastecía la necesidad de dotar agua a toda la gente, aparece la minera norteamericana e instala un sistema de dotación de agua trayéndola de fuentes más ilimitadas, (increíble que sirva hasta hoy 1904 – 2017) ellos traían agua para la gente y para sus operaciones, instalaron piletas públicas en sectores sociales desposeídos, y así fue que daban agua a la ciudad como parte de una idea vaga de “responsabilidad social” , después llega la nacionalización de la empresa minera y esta con más razón socialista construye una serie de piletas en asentamientos humanos pero priorizando su sector de campamentos mineros, esos años la minera nacional proveía del líquido al 80 % de la población de la ciudad, con los bríos de moda de los 90s el gobierno local crea una empresa municipal de agua y le agrega ese término “agua potable”, a la par la minera nacional se privatiza y el servicio de agua para la ciudad de parte de la minera se reduce al 60% , y al proyectarse el cierre de minas en cualquier momento es donde las visiones de las autoridades municipales se hacen sesuda y nace la idea del gran proyecto integral del agua para Pasco.

Se hacen los estudios, se ubica la fuente de donde traerla y el siguiente paso era conseguir el financiamiento , esta tendría que venir como parte de la deuda histórica que tiene el Estado para la ciudad, vienen presidentes y candidatos al gobierno nacional y prometen la plata para construirla, mediante gestiones se logra el dinero y nacen las observaciones de un ex alcalde provincial al expediente de la obra pero como los plazos apretaban y la presión política y dirigencial era intensa, da pie y luego se licita la obra y la esperanza de tener agua potable y todo el día se hacia realidad.

La empresa ganadora para ejecutar la obra inicia realizando la renovación de la red secundaria y recibe quejas de parte de los pobladores porque ¿no se suponía que el problema era traer el agua desde la fuente principal y no era la de renovar los tubos de las viviendas? Allí se dan cuenta muchos que el expediente fue hecho “patas arriba” , allí algunos prevén un escenario con final infeliz, pronto se ubica y se exige que el asunto central el proyecto es traer el agua y construir la red primaria, hay relevo de gestión regional y con renovados bríos se enfocan los esfuerzos en traer agua desde una fuente como es una laguna y mediante un sistema de tuberías y bombas impulsarla hasta la ciudad más alta del mundo, pero esos tubos tenían que pasar por tierras comunales y el terreno es de ellos y la licencia se consigue lenta, lánguida y pesada, y cuando ya se logra, la población se entera que casi todo el dinero de la obra se gastó, se pagó y ya no hay para un metro más.

El Estado niega entregar más fondos, la empresa contratista genera un escenario a su favor, el gobierno regional anuncia una paralización e informa una conciliación no conveniente para las arcas regionales, la empresa contratista se alista para un proceso arbitral donde calcula ganara, el mensaje del gobierno regional es claro, hará la obra por administración directa (algo improcedente legalmente de presentar la empresa contratista una medida cautelar) el gobierno local provincial exhorta y apoya la medida decidida por el gobierno regional, pero los exhortos no traen agua, las poses políticas no dan agua, las soflamas no sacian la sed de la gente, la ciudad de Cerro de Pasco seguirá sin agua potable y la empresa municipal de agua seguirá suministrando agua por horas a la población, la minera seguirá proveyendo agua al 60 % de la población como lo hizo antes, lo hace ahora, solo que según norma y ley, ya debería entregar su sistema de traer agua a la empresa municipal de agua mediante compensación social o donación con pacto.

Ha pasado ya 4 siglos que se inició la vivencia urbana en la ciudad del Cerro de Pasco y hasta ahora no tenemos agua potable, el sueño del agua, es solo ello, sueños… como casi todo en Pasco se queda solo en sueños, porque aquí las realidades sustentables no se dan ni tienen cabida… solo somos eso tierra de “ilusiones y esperanzas”.

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